Garantizamos la continuidad asistencial durante todo el proceso. La movilización de un paciente en situación grave requiere una planificación rigurosa, personal cualificado y recursos adecuados para mantener la estabilidad clínica y reducir al mínimo los riesgos asociados.
Nuestro trabajo abarca tanto los traslados intrahospitalarios como los interhospitalarios.
Coordinamos el desplazamiento de pacientes entre unidades, centros sanitarios y servicios especializados, teniendo en cuenta su estado clínico, el nivel de soporte requerido, la urgencia del traslado y las condiciones del centro receptor.
Antes de cada traslado realizamos una valoración completa del paciente, revisamos su estabilidad hemodinámica y respiratoria, identificamos posibles riesgos y determinamos los medios técnicos y humanos necesarios. Esto incluye la preparación del equipamiento de monitorización, ventilación mecánica, medicación, material de emergencia y sistemas de soporte vital.
La coordinación entre los equipos de origen, transporte y destino es esencial para garantizar un proceso seguro. Por ello, establecemos protocolos de comunicación claros, facilitamos la transmisión de la información clínica relevante y verificamos que el centro receptor disponga de los recursos necesarios para continuar la atención sin interrupciones.
También prestamos apoyo en la gestión logística del traslado, la organización de los tiempos, la disponibilidad de vehículos medicalizados y la asignación de profesionales con experiencia en medicina intensiva. Nuestro objetivo es asegurar que cada desplazamiento se realice de forma eficiente, controlada y adaptada a las necesidades específicas del paciente.